Producir XX1. Año 8. Nro 96. Octubre
1999. Página 25.
Cómo mejorar la fertilización de maíz
El diagnóstico de requerimientos de fertilización nitrogenada es un punto crítico dentro de las decisiones de manejo en el cultivo de maíz.
Las formas de saber
Existen varios métodos, de los cuales el más difundido es el balance entre la oferta de nitrógeno y el demandado por el cultivo para lograr un rendimiento determinado. Otros métodos toman aspectos parciales de este balance, como la oferta de nitrógeno edáfico al inicio de la etapa de mayor demanda o se basan en parámetros de la planta, como el contenido de nitratos en el tallo o la medición de clorofila en hojas.
La necesidad de una metodología
Si bien se ha avanzado mucho en la estimación de los requerimientos para lograr diferentes objetivos de producción, no siempre se tiene una buena respuesta cuando se quiere corregir el nivel nutricional mediante el agregado de fertilizantes minerales. Es evidente pues, la necesidad de disponer de una metodología que haga más predecible la respuesta al agregado de nitrógeno mineral.
Avanzando en las formas
Con ese objetivo se llevaron a cabo trabajos en campos de productores ubicados en los departamentos del centro de Santa Fe durante las campañas 1997/98 y 1998/99. En total se efectuaron 14 ensayos, en 12 de los cuales el sistema de labranza utilizado fue el de siembra directa. De los dos métodos en estudio, la "Prueba de nitratos en preescardillada" (PNPE) se presentó como el más promisorio.
El mismo consiste en la determinación del contenido de nitrógeno de nitratos (N-N03) en los primeros 15 cm del suelo cuando el cultivo tiene entre 4 y 6 hojas (V4-6). Ese es el momento adecuado para corregir con fertilizantes una oferta de nitrógeno deficiente porque coincide con el inicio de la etapa de mayor demanda de nitrógeno por parte del cultivo.
Fertilizar cuando baja del rango crítico
En el Gráfico 1 se observan las respuestas obtenidas al agregado de 50 kg/ha de N. Estas últimas se concentraron en dos cuadrantes, el superior izquierdo y el inferior derecho, indicando que cuando el nitrógeno medido en el suelo (N-N03 en V4-6) fue inferior a un rango de 50-60 kg/ha existió una buena probabilidad de respuesta positiva y cuando fue superior al rango crítico indicado, no respondió a la fertilización o inclusive los rendimientos fueron menores como consecuencia de una oferta de nitrógeno superior a la conveniente para las condiciones de crecimiento del cultivo.
Gráfico 1. Asociación entre el contenido de N-N03 del suelo (0-15 cm) en V4-6 y la respuesta en rendimiento de grano al agregado de 50 kg N/ha (Urea 48%). INTA-EEA Rafaela, 1997/98 y 1998/99.

Buscando respuestas rápidas
Un aspecto que se deberá tener en cuenta antes de implementar esta metodología es la necesidad de disponer del resultado de laboratorio prácticamente de inmediato porque el tiempo que media entre el muestreo del suelo y la necesidad de efectuar la fertilización es muy reducido.
Estos resultados demuestran que la PNPE es una herramienta muy útil y efectiva como método para diagnosticar la probabilidad de respuesta a la corrección de deficiencias nutricionales con fertilizantes nitrogenados en el cultivo de maíz.