INTA EEA Rafaela

Chacra Nº 833 , Abril de 2000, Página 198

Sanidad

Los parásitos en tambos orgánicos

La metodología de control y los criterios de manejo difieren del sistema convencional.

Por el Dr. Oscar Anziani. Médico Veterinario

La producción orgánica de alimentos se está expandiendo en los Estados Unidos y Europa debido a la preocupación de los consumidores por un uso excesivo de insumos químicos en las actividades agropecuarias . Haciendo abstracción de la validez o no de esta percepción, existe objetivamente en estos países un incremento en la demanda por este tipo de productos a los cuales los consumidores consideran como más sanos y obtenidos con métodos menos agresivos para la Naturaleza. Aunque en nuestro país esta tendencia es aún incipiente, existen actualmente experiencias en desarrollo para la producción bovina de carne y de leche aprovechando las ventajas comparativas que ofrecen nuestros sistemas pastoriles e intentando reducir al mínimo indispensable el uso de insumos químicos de síntesis. El concepto de "orgánico" trasciende estos requerimientos productivos de bajo o nulo uso. Muchas de las experiencias nacionales podrían ser consideradas por algunos sectores como no estrictamente orgánicas dado que bajo condiciones muy específicas incluyen el uso restringido de químicos. No obstante, pueden ser clasificadas como de producciones alternativas o ecológicas para diferenciarlas de las que actualmente son consideradas como convencionales. A continuación presentamos algunas observaciones sobre los potenciales problemas relacionados al control de parásitos de los bovinos en los sistemas convencionales de producción de leche que desean o intentan convertirse en producciones ecológicas. En estas consideraciones generales se incluyen los parásitos más comunes y/o de mayor impacto económico aunque obviamente existen otros que en determinados establecimientos o condiciones puedan resultar en serios perjuicios productivos. En muchos casos, es probable que las alternativas que se presentan no permitan lograr los índices de productividad posibles de obtener en sistemas convencionales y por lo tanto deberían ser cuidadosamente consideradas y aceptadas antes de su implementación por los productores de estos sistemas ecológicos.

Parásitos internos

Probablemente los daños más importantes se originan por la acción de nematodes gatrointestinales. Si bien se encuentran ampliamente difundidos en todas las cuencas lecheras de nuestro país, la utilización preventiva de antiparasitarios, tan común en los sistemas convencionales, no es compatible con los de producción ecológica. Experiencias llevadas a cabo en la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del INTA demuestran que los efectos negativos de estos parásitos son mayores en las categorías jóvenes (terneras) mientras que las vacas adultas desarrollan una relativa inmunidad.

l Existen algunas alternativas de manejo que pueden ayudar a disminuir el uso de antiparasitarios químicos, como por ejemplo la utilización de pasturas nuevas o no contaminadas con nematodes, por parte de las categorías más susceptibles como podrían ser las vaquillonas.

l Otra alternativa es mezclar esta categoría con vacas adultas intentando de esta forma disminuir la contaminación de las pasturas y diluir así los efectos de los parásitos.

l Ante la ausencia de alternativas ecológicas o cuando se presenten síntomas clínicos se podrían realizar tratamientos individuales con antiparasitarios químicos. En estos casos el SENASA establece como regla general la administración en forma oral de los mismos, los tiempos de retiro y la supervisión veterinaria con certificación oficial. Es bien conocido que este esquema de tratamientos individuales, no puede impedir pérdidas productivas en el rodeo ya que la presentación de la enfermedad es generalmente subclínica.

l Por lo tanto, una alternativa más racional es la de permitir el desarrollo de inmunidad en las categorías jóvenes a través del manejo de las pasturas junto con análisis coprológicos del rodeo.

l El control biológico utilizando hongos que atrapan y fagocitan las larvas de nematodes existentes en la materia fecal está siendo extensamente estudiada y quizás en el futuro pueda jugar un papel muy importante en la reducción del uso de antiparasitarios obtenidos por síntesis química. Los resultados experimentales son alentadores y actualmente las mayores limitantes para su aplicación es la carencia de sistemas prácticos de dosificación de estos hongos a los bovinos, la ausencia de estudios sobre el impacto de los mismos en el largo plazo y de la aceptación de esta tecnología por los productores.

l Otra de las alternativas en estudio, pero en fase más incipiente, es la utilización de ciertas leguminosas con alto contenido en tanino las cuales parecen afectar a los nematodes gastrointestinales o mejorar la productividad de los animales parasitados. Estas experiencias, muy de acuerdo con los principios orgánicos, presentan aún muchos interrogantes y problemas como la variabilidad en la concentración de tanino debido al tipo de suelo, cultivares o régimen de lluvias.

Daño causado por sarna bovina

Mosca de los cuernos

 

Parasitos externos

Las alternativas disponibles para el control de estos parásitos en los sistemas ecológicos son aún más limitadas.

l Dada la incompatibilidad de los organofosforados en las producciones ecológicas, el espectro de las drogas para el control de ectoparásitos se reduce casi exclusivamente al uso de piretroides.

l Al igual que en los parásitos internos, no se permiten los tratamientos preventivos y en los casos específicos de la administración de antiparasitarios químicos, éstos deberán seguir un tiempo de retiro igual al doble del tiempo estipulado para los sistemas convencionales con un mínimo de seis días.

l En el caso de la sarna y por ser esta una parasitosis declarada de lucha obligatoria por el SENASA, tanto los sistemas convencionales como los ecológicos deben seguir las mismas pautas ya establecidas por este organismo, el cual requiere que ante la presencia de bovinos con sarna se realice el tratamiento a todo el rodeo con acaricidas aprobados.

l Con respecto a la mosca de los cuernos una de las opciones más simples de adoptar por los sistemas ecológicos es la no instauración de tratamientos químicos asumiendo las potenciales pérdidas productivas que podrían llegar a ocurrir. Otra de las alternativas a explorar podría ser la utilización de métodos físicos o culturales que produzcan la rotura de la materia fecal e interfieran así con el ciclo de la mosca de los cuernos. Si bien estos métodos no podrán impedir la migración de insectos adultos desde establecimientos vecinos deberían limitar el desarrollo de las nuevas poblaciones que se producen desde la materia fecal. En los casos en que poblaciones numerosas de este insecto produzcan acciones irritativas que comprometan el bienestar animal puede llegar a ser necesaria la aplicación de tratamientos químicos en base a piretroides y seguir las restricciones citadas anteriomente para la sarna en lo referente al tiempo de espera. Un problema adicional lo constituye actualmente el desarrollo generalizado de la resistencia de la mosca de los cuernos a los insecticidas piretroides en las cuencas lecheras de nuestro país, por lo cual el período de protección conferido probablemente no supere los siete a diez días.

l Las bicheras o miasis, fácilmente controlables en los sistemas convencionales pueden constituir un serio problema en la producción de leche ecológica. El control biológico de la mosca de las bicheras a través de la técnica del insecto esteril es un método muy eficiente que permitió la erradicación de esta plaga América del Norte y en muchos países de América Central. En América del Sur los métodos de control disponibles se reducen al tratamiento de las larvas que se encuentran en las heridas. De acuerdo con información de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del INTA, aproximadamente entre el 20 a 30 por ciento de las vacas que paren en los meses de febrero-marzo pueden desarrollar miasis en los tejidos traumatizados durante el parto. El estacionamiento invernal de las pariciones y prácticas de manejo que minimicen los traumatismos y heridas pueden ayudar a disminuir la incidencia de las miasis. La extracción manual de las larvas de las heridas con pinzas de disección, sin la aplicación de insecticidas puede ser de dudosa eficacia dado que de esta forma se seguirán lacerando tejidos, agrandando las heridas y favoreciendo así la oviposición de nuevas moscas. Por lo tanto, y debido a que aún no se han descripto fenómenos de resistencia, el tratamiento local de las heridas con insecticidas piretroides aparece como el método de elección.

Finalmente, es válido destacar que el control de pasturas en sistemas orgánicos arroja una serie de enseñanzas que bien pueden emplearse en los convencionales para bajar los costos.

 

Replantear criterios

Se puede aseverar que en los sistemas ecológicos no existe aún información consistente para el control eficiente de los parásitos. En general, las producciones convencionales que desean transformarse en ecológicas deberían aceptar cierto grado de pérdidas productivas por los parásitos como parte de los costos inherentes al sistema. Algunas pueden ser pérdidas productivas directas, pero probablemente la mayoría estén asociadas a los extensos períodos de espera luego de los tratamientos específicos. Obviamente, la minimización de estas pérdidas requerirá de planificaciones rigurosas, decisiones de manejo muy diferentes a las aplicadas en sistemas convencionales, sistemas de pastoreos que pueden no ser siempre compatibles con máxima productividad y la necesidad de un estrecho asesoramiento profesional en lo referido al uso de drogas y tiempos de retiro.

 

 

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