INTA EEA Rafaela
Información Técnica Nº 224
Septiembre 1998.
DIAGNOSTICO PARA LA FERTILIZACION NITROGENADA DE MAIZ: Método de jugo de base del tallo y prueba de nitrato en preescardillada.
Ing.Prod.Agrop. Jorge Villar y los Ings.Agrs. Juan Rostagno, José Ramuno y Ricardo Albretch y Agrot. Norberto Peirone
Introducción:
La posibilidad de disponer de un diagnóstico de requerimientos de fertilización nitrogenada es una punto crítico dentro de las decisiones de manejo en el cultivo de maíz.
Existen varios métodos, de los cuales el más difundido es el balance entre la oferta de nitrógeno y el demandado por el cultivo para lograr un rendimiento objetivo. Otros métodos toman aspectos parciales de este balance, como la oferta de nitrógeno edáfico al inicio de la etapa de mayor demanda y otros, se basan en parámetros de la planta, como el contenido de N03 en el tallo o la medición de clorofila en hojas.
Objetivo general: "Evaluar y ajustar los métodos de jugo de la base del tallo (JBT) y la prueba de nitrato del suelo en preescardillada (PNPE) para las recomendación de fertilización nitrogenada."
Metodología:
Se efectuaron siete ensayos donde se combinaron dos factores, uno fue el niveles de fertilidad inicial, para generar distintos estados nutricionales en planta y de oferta de nitrógeno mineral en el suelo y el segundo, la refertilización en V4-6, para evaluar la respuesta ante las diferentes situaciones obtenidas con el tratamiento inicial.
Los ensayos se localizaron en lotes comerciales de maíz distribuidos en Argiudoles del área centro de la provincia de Santa Fe. En el cuadro 1 y 2 se resumen algunas características de manejo y químicas de los sitios experimentales.
Los tratamientos iniciales se instalaron en posemergencia temprana (V2-3), se colocaron dos dosis de nitrógeno (secano= 15 y 30 kg/ha, riego= 30 y 60 kg/ha) bajo la forma de nitrato de amonio (27%) aplicado al voleo y un testigo sin fertilizar.
Se caracterizó el estado estructural por el sistema del perfil cultural.
En V4-6 se muestreó el suelo por horizonte hasta los 60 cm de profundidad y se determinó el contenido de MO, Nt, pH, N-N03 y P extractable. También en este estado se evaluó el contenido de agua útil hasta 1,5 m de profundidad por gravimetría.
CUADRO 1. Identificación y variables de manejo de los siete sitios experimentales. EEA Rafaela, 1997/98.
Sitio |
Localidad |
Identificación |
Antecesor |
Sistema Siembra |
Fert.base |
Híbrido |
Fecha_ |
1 2 3 4 5 6 7 |
Esperanza Esperanza Videla M. Susana M. Susana Gálvez BºIrigoyen |
E1 E2 V MS1 MS2 G BI |
Soja Soja Soja Soja Soja Soja Soja |
SC SD-Riego SC SD SD-desf. SD SD |
50 33:23* 50 33:23* 50 FDA 80 CAN 80 CAN 90 37:16* 90 37:16* |
Prozea 40 Z 8340 N 950 Carg. 280 Carg. 280 DK 752 Morgan M4 |
28/8 4/9 28/8 25/9 25/9 2/9 7/9 |
SD: siembra directa; SC= siembra convencional; desf= desfonde previo.* N:P formulado en base a fosfato diamónico (FDA) + urea.
CUADRO 2. Caracterización química del Ap (0-12), estado estructural, agua útil hasta 1,5m de profundidad en V4-6 y lluvias entre V4-diciembre. EEA Rafaela, 1997/98.
Ensayo |
MO |
Nt |
P |
pH |
AU |
PP |
Estado |
E1 E2 V MS1 MS2 G BI |
2,3 2,7 2,5 2,9 2,9 2,9 2,6 |
0,133 0,150 0,144 0,151 0,157 0,135 0,139 |
11,6 11,3 16,6 49,4 49,2 35,0 45,5 |
5,9 6,2 5,5 5,9 5,9 57 5,9 |
99 56 51 122 146 64 71 |
431 551# 337 386 386 427 434 |
1 1 1 3 2 2 3 |
* 1= bueno, 2= regular y 3= malo; # lluvia+riego
El contenido de NO3 en la base del tallo se efectuó en una dilución 1:20 del jugo extraído a 30 plantas muestreadas antes de las 9.00 hs. El análisis se efectuó dentro de la hora posterior al muestreo con un espectrofotómetro de bolsillo (Nitracheck).
Terminados los muestreos, se fertilizó una subparcela con 50 kg N/ha (nitrato de amonio 27% de N) aplicado al voleo.
La cosecha se efectuó sobre los dos surcos centrales por 10 m de largo. Las variables analizadas fueron el rendimiento de grano ajustado al 14% de humedad, el peso de 1000 granos y el número de espigas y de plantas/ha.
El diseño experimental fue de parcelas divididas distribuidas en tres bloques completos al azar. Las parcelas fueron de 6 surcos a 0,70 m por 7,5 m de largo.
Resultados:
Los rendimientos de maíz variaron entre 2701 y 8199 kg/ha y si bien se observaron diferencias por los tratamientos, sólo fue significativo el contraste entre localidades y por efecto de la refertilización (Cuadro 3), aunque el efecto de ésta última fue en promedio de sólo 253 kg/ha (Gráfico 1).
CUADRO 3. Rendimiento de grano y sus componentes para siete sitios experimentales. EEA Rafaela, 1997/98.
Ensayo |
Rend.Grano |
Plantas |
Espigas |
1000 granos (g) |
E1 E2 V MS1 MS2 G BI Localidad N V2-3 N V4-6 Interacción Media CV |
5260 8199 2701 7018 7388 7977 7486 ** NS * NS 6576 11,4 |
66349 72063 70793 63810 60000 70159 71587 ** NS - NS 67823 12,5 |
55159 72143 45873 57540 57937 53889 54127 ** NS NS NS 56667 10,5 |
223 285 202 245 264 212 238 ** NS NS NS 238 6,8 |
** y *: Test F probabilidad 1 y 5%, respectivamente. NS: no significativo.
GRÁFICO 1. Rendimientos de grano con tres dosis iniciales (2-3 hojas) de nitrógeno y refertilizada con 50 kg N/ha en V6. EEA Rafaela, 1997/98.
El objetivo de generar diferentes contenidos de NO3 en el suelo y en plantas fue logrado con los tratamientos impuestos pero, como se indicara anteriormente, no fueron lo suficientemente contrastantes dentro de cada sitio como para generar rendimientos significativamente distintos, por lo que se presentan valores promedios para cada ensayo. La asociación encontrada entre rendimiento de grano y la concentración de NO3 en JBT fue positiva hasta las aproximadamente 2900 ppm (Gráfico 2). Dos ensayos con valores superiores al indicado (E1 y BI) presentaron rendimientos inferiores al máximo alcanzado, evidentemente debió existir algún otro factor diferente al estado nutricional, que determinó una baja relación planta/espiga e imposibilitó alcanzar al menos el rendimiento máximo.

GRÁFICO 2. Asociación entre el contenido de N03 de la base del tallo en V4-6 y los rendimientos de grano. Cada punto corresponde al promedio de un sitio experimental. EEA Rafaela, 1997/98.
La respuesta al agregado de nitrógeno en V6 en general no tuvo asociación con el estado nutricional de la planta entre sitios (Gráfico 3), salvo algunas excepciones en alguno de ellos como en los ensayos V, E2 y MS2 en que se redujeron con un mayor contenido de N03 en el JBT.
GRÁFICO 3. Asociación entre el contenido de N03 de la base del tallo en V4-6 y la respuesta en rendimiento de grano al agregado de 50 kg N/ha. EEA Rafaela, 1997/98.
Para PNPE la mejor asociación con rendimientos se logró cuando se consideró el N en los primeros 27 cm (Ap y A12); la inclusión de mayores profundidades (35 y 60 cm) no mejoró la asociación y hace más complicada la extracción de la muestra. Como en el método de JBT, se presentan valores promedios para cada ensayo en el gráfico 4, con una respuesta positivas hasta 78 kg/ha de N-N03 (aproximadamente 23 ppm). No se incluyó en la función de respuesta al ensayo V, razón que será explicada en uno de los párrafos que siguen.
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GRÁFICO 4. Asociación entre el contenido de N-N03 del suelo (0-27 cm) en V4-6 y los rendimientos de grano. Cada punto corresponde al promedio de un sitio experimenta. EEA Rafaela, 1997/98
La respuesta a la refertilización en V6 fue mejor explicada por los valores de N-N03 en el horizonte superficial (Gráfico 5), con respuesta positiva, aunque variable, con contenidos menores a 51 kg/ha (35 ppm).

GRÁFICO 5. Asociación entre el contenido de N03 de la base del tallo en V4-6 y la respuesta en rendimiento de grano al agregado de 50 kg N/ha. EEA Rafaela, 1997/98.
Ninguno de los métodos por si solo permitió estimar correctamente la probable respuesta a la fertilización. Un ejemplo es el caso de V, con un muy bajo contenido de N03 en JBT (Gráfico 2) pero que tuvo una respuesta negativa a la refertilización; lo primero no fue consecuencia de la falta de oferta de N edáfico, que era elevada (79 kg/ha), sino a su imposibilidad de aprovecharla por otro tipo de restricción, probablemente la escasa oferta hídrica. Con la PNPE se hubiera esperado un redimiento muy superior al efectivamente logrado. En este caso, la información de ambos métodos hubiera evitado el uso de fertilizantes y también, hubiera bajado las expectativas de rendimiento desde un principio al detectar un pobre estado nutricional de las plantas por motivos ajenos al de la oferta de nitrógeno edáfica.
En el otro extremo están los casos de E1 y BI, en que la información del métodos JBT se podría haber descartado la fertilización (queda por definir el límite de respuesta), pero con la PNPE se hubiera indicado la probabilidad de alguna respuesta.
Consideraciones preliminares:
El método de JBT permitió estimar el potencial de producción del maíz hasta una concentración de 2900 ppm.
La PNPE permitió estimar el potencial de producción del maíz, aunque puede llevar a importantes errores cuando la planta no puede utilizar el N edáfico disponible.
Ninguno de los métodos analizados explicó adecuadamente por si solo la respuesta a la fertilización. Pero la complementación de ambos métodos puede servir para orientar la decisión de fertilización nitrogenada.