Rafaela, 18 de setiembre de 2002

El inicio de la primavera en el tambo:

¿POR QUÉ BAJA LA GRASA EN LECHE ?

Ing. Miriam Gallardo (EEA Rafaela-INTA)

Paradójicamente, en las mejores condiciones ambientales de crecimiento de las pasturas y con el pastoreo de los rebrotes de cambio de estación, es frecuente encontrar la producción de leche con muy bajas concentraciones de grasa y proteína, incluso con inversión en los valores de estos sólidos (más proteína que grasa). Los niveles de urea en leche suelen también ser elevados, lo que además desmejora la calidad industrial de la misma.

Con el inicio de la primavera generalmente se produce en los tambos un cambio abrupto de la dieta. Las reservas forrajeras (fuentes de fibra) se agotan, la cantidad de concentrado (energía) comienza a disminuir y la alimentación preponderantemente pastoril se impone en el manejo nutricional. Las características del pastoreo "selectivo" del bovino en condiciones de abundante oferta de pastura determinarán una dieta desequilibrada en nutrientes, que afectará la composición química de la leche.

El hábito selectivo del vacuno ejerce una poderosa influencia sobre la calidad de la pastura que los animales recolectan y por consiguiente sobre la dieta total. En términos generales, cuanto mayor sea la disponibilidad de pasto, mayor será la presión de selección de hojas y tallos tiernos y con ello, una ración más desbalanceada que contiene abundante agua, mayor concentración de proteínas degradables, déficit de fibra "efectiva" y menor concentración energética.

La fibra "efectiva", que es escasa en el estrato superior de la planta tierna (pero abundante en otros alimentos como henos y silajes) tiene una relación directa con la síntesis de grasa butirosa.

Desde el punto de vista nutricional el concepto de Fibra "efectiva" (FDNef) se refiere a la capacidad de la fibra para promover las actividades de masticación y rumia y una buena producción de saliva, principal amortiguador de los ácidos ruminales, permitiendo optimizar la fermentación. Además, la fibra "efectiva" ayuda a mantener el pH del rumen en niveles cercanos a la neutralidad (pH=7), evitando la ocurrencia de episodios de "acidosis subclínica" y la caída de grasa en leche..

 

El balance de dieta en primavera para equilibrar el rumen

El uso de carbohidratos (almidones, azúcares, fibra soluble) de rápida degradación ruminal (energía rápidamente fermentecible) para suplementar pasturas ha capturado el mayor interés en los principales centros de investigación de producción lechera. El propósito es el de mejorar sustancialmente la eficiencia de captación del nitrógeno por parte de los microorganismos del rumen, aumentar la síntesis de proteína microbiana y mejorar la provisión de aminoácidos destinados a la síntesis de proteína láctea. Con este tipo de suplementación no sólo se busca incrementar la concentración de proteína en leche, sino también disminuir la formación de urea y reducir las pérdidas de nitrógeno por orina y fecas que contribuyen a la contaminación ambiental. La práctica de combinar granos clásicos de maíz o sorgos con los almidones más degradables en rumen provenientes de granos de cebada y trigo (o sorgo y maíz, tratados con presión y vapor) ofrecerían una buena perspectiva para balancear pasturas, a través de una sincronización energético-proteica más adecuada.

Por otro lado, la alta tasa de pasaje de la digesta generada por el consumo de pasturas tiernas puede ocacionar la pérdida de nutrientes energéticos (almidón) por fecas, provenientes de la suplementación con granos insuficientemente procesados. Es conveniente por lo tanto, suministrarlos molidos en partículas suficientemente pequeñas (< a 4 mm), sobre todo cuando se trata de granos muy duros y de cutícula gruesa, como es el caso del sorgo.

La suplementación con una fuente adecuada de fibra "efectiva" de alta calidad también es conveniente en primavera temprana. Con pequeñas cantidades de heno o silajes (1,5 a 2 kg MS/v/d) suministradas antes del inicio del pastoreo diario se pueden corregir los problemas de baja grasa en leche y mejorar la tasa de pasaje. En este sentido, es importante planificar anualmente la cantidad de fibra necesaria para evitar las consecuencias negativas de la falta de este importante nutriente

Si bien es corriente ofrecer heno "largo" (rollos), es muy difícil controlar que cada vaca consuma la cantidad de FDNef (y también de FDN) que necesita, debido al sistema comunitario de suministro (henos en porta-rollos para el grupo de animales, normalmente con acceso a "voluntad). Por esta razón muchas veces puede ser necesario recurrir al suministro de sustancias reguladoras del pH ruminal, ("buffer") como bicarbonato y óxido de magnesio para mejorar el ambiente ruminal.