CONVENIO ENCaLAR
RESULTADOS EN EL CULTIVO DE ALFALFA
Ing. Agr. Sebastián Gambaudo
En las cuencas lecheras de Santa Fe y Córdoba la alfalfa constituye, sin lugar a dudas, la principal forrajera y su utilización se realiza en forma directa o través de heno o silaje.
El mejoramiento genético experimentado en los últimos años ha llevado a contar con cultivares de alta producción que superan ampliamente a los cultivares utilizados hace 20 años.
Excelentes producciones de materia seca, también significan extracciones importantes de calcio (Ca) y magnesio (Mg), que son extraídos principalmente de los horizontes superficiales del suelo. Así, por ejemplo, 10.000 kg de materia seca extrae 105 kg de Ca y 25 kg de Mg.
La alfalfa es una de las especies más sensible a la acidez del suelo y cuando corregimos la misma a través de la práctica del encalado obtenemos efectos beneficiosos desde el punto de vista químico, físico y biológico.
En determinadas zonas, una corrección de la acidez edáfica puede favorecer considerablemente la concentración del fósforo extractable (P). También se favorece la eficiencia en el uso del fertilizante en la medida que se evita la formación de esos complejos insolubles.
A excepción del molibdeno, la solubilidad de todos los micronutrientes aumenta con pH ácidos y ésto puede ser perjudicial debido a la posibilidad de efectos tóxicos de muchos de ellos cuando su concentración aumenta en la solución del suelo.
La estructura del suelo también se ve beneficiada pues la enmienda calcárea, a través del efecto estabilizador del calcio, incrementa la estabilidad de los agregados. Es sabido que una mejor estructura favorece la aireación del suelo y la infiltración del agua de lluvia.
La actividad biológica simbiótica y no simbiótica fijadora del nitrógeno atmosférico (N2) ve favorecida su actividad con pH por encima de 6. La iniciación, establecimiento y control de las asociaciones entre leguminosa huésped y el Rhizobium son complejas y sensibles a la acidez.
La mejora de las condiciones químicas, físicas y biológicas que se logran con el agregado de enmiendas calcáreas mejoran los rendimientos de la alfalfa. Ejemplo de ello son los gráficos que se presentan a continuación de experiencias que se están realizando en la zona centro de Santa Fe.
En esas experiencias se compararon dosis de enmiendas en lotes en los cuales los tratamientos se dispusieron en parcelas apareadas y los lugares de evaluación de rendimiento fueron los mismos debido a que fueron marcados previamente. En ellos se midió la producción de forraje previo a la utilización de las pasturas por parte de los animales.
La enmienda en todos los casos fue incorporada en el suelo con rastras de discos de doble acción entre 2 y 3 meses previo a la siembra de la alfalfa.
En todos los resultados que se presentan se observa una respuesta positiva en la producción de la alfalfa debida al agregado de la enmienda calcárea.
En el gráfico 1 la producción fue mayor con el agregado de carbonato que con el agregado de la conchilla, mostrando una mayor solubilidad del primero de ellos.
En la experiencia realizada en Gálvez (gráfico 2) no existieron diferencias entre las dos dosis de carbonato aplicada. La razón de haber utilizado la dosis de 3.500 kg/ha es que en este estudio se está observando la residualidad del carbonato, es decir, cuánto tiempo deberá transcurrir hasta que se requiera de una nueva aplicación.
GRÁFICO 1: Producción de materia
seca de alfalfa con el agregado de carbonato y conchilla. 4
cortes. Llambi Campbell.
Zampac et al, 1998.
GRÁFICO 2: Producción de materia
seca de alfafa con el agregado de dos dosis de carbonato de
calcio. 4 cortes. Gálvez.
Albrecht y Gambaudo, 1998.
GRÁFICO 3: Producción de materia
seca de alfafa con el agregado de carbonato de calcio. 3 cortes.
Ataliva.
Gambaudo, Roldán y Chiesa, 1998.
GRÁFICO 4: Producción de materia
seca de alfalfa con el agregado de carbonato de calcio. 2 cortes.
Susana.
Gambaudo, Chiessa y Roldán, 1998.