FERTILIZACIÓN NITROGENADA EN MAÍZ: Efecto de la oferta de nitrógeno edáfico y del estado nutricional de las plantas sobre los rendimientos de grano.
Ing.Prod.Agrop. Jorge Villar, Ings.Agrs. Carlos Pecorari, José Ramunno y Juan Rostagno, Agrot. Norberto Peirone, Ing.Agr. Ricardo Albretch y Fernando Calcha*
La oferta de nitrógeno del suelo y/o el estado nutricional de las plantas pueden ser utilizados como un indicador del rendimiento potencial del cultivo. Suponiendo que la primera fuera escasa o el segundo pobre, existiría la posibilidad de corregirlos agregando una fuente de nitrógeno mineral.
Este trabajo tuvo por objetivo evaluar los métodos de jugo de la base del tallo (JBT) y la prueba de nitrato del suelo en pre-escardillada (PNPE) como indicador del rendimiento potencial y su posible aplicación para orientar en la decisión de fertilizar con nitrógeno mineral. El método de JBT caracteriza al estado nutricional de la planta por su contenido de nitratos (N03) en la base del tallo y la PNPE, evalúa la oferta de nitrógeno de N03 (N-N03) del suelo.
En la campaña 1997/98 se efectuaron siete ensayos en cinco localidades del centro de Santa Fe: Videla (V), María Susana (MS1 y MS2), Gálvez (G), Esperanza (E1 y E2) y Bernardo de Irigoyen (B.I.). En cada uno de ellos se evaluaron tres niveles de fertilidad nitrogenada inicial y la fertilización con 50 kg/ha de N, como nitrato de amonio (27%) al voleo, cuando las plantas tenían 4-6 hojas.
Los rendimientos de maíz variaron entre 2701 y 8199 kg/ha y como la fertilidad inicial no produjo rendimientos muy diferentes, se presentan los valores promedios para cada ensayo.
Los rendimientos de grano aumentaron con concentraciones crecientes de NO3 en JBT hasta aproximadamente 2900 ppm (Gráfico 1). Dos ensayos con valores superiores al indicado presentaron rendimientos inferiores al máximo logrado, evidenciando que otro factor diferente al estado nutricional imposibilitó alcanzar, al menos, el rendimiento máximo.

GRÁFICO 1. Rendimientos de grano de maíz (kg/ha) según el contenido de N03 en el jugo de la base del tallo en 4-6 hojas. Cada punto corresponde al promedio de un sitio experimental. EEA Rafaela, 1997/98.
Los resultados para la PNPE indicaron que a mayor contenido de N-N03 en los primeros 27 cm del suelo, mayor fue el rendimiento de grano (gráfico 2), con una respuesta hasta los 78 kg/ha de N-N03 (23 ppm).
Uno de los ensayos (Videla) que poseía una elevada ofertas de N-NO3 en el suelo (79 kg/ha) tuvo un rendimiento muy reducido debido a que el nitrógeno del suelo no podía ser tomado por las plantas, lo que se deduce del pobre estado nutricional de las mismas (<2000 ppm N03) como se indica en el gráfico 1. La incapacidad de tomar el nitrógeno del suelo se debió a la escasez de agua disponible en el suelo (55 mm hasta 1,5 m de profundidad).

GRÁFICO 2. Rendimientos de grano de maíz (kg/ha) según el contenido de N-N03 del suelo (0-27 cm)en 4-6 hojas. Cada punto corresponde al promedio de un sitio experimental. EEA Rafaela, 1997/98.

GRÁFICO 3. Respuesta del maíz (en kg/ha de grano en más o en menos del rendimiento del testigo) fertilizado con 50 kg N/ha según el contenido de N-N03 del suelo (0-15 cm) en 4-6 hojas. EEA Rafaela, 1997/98.
La respuesta a la fertilización fue mejor explicada por la PNPE que por JBT. En el Gráfico 3, se observa que con menos de 51 kg/ha de N-N03 (35 ppm N-N03) en 4-6 hojas, aumenta la probabilidad de una respuesta positiva a la fertilización, valores representados por los puntos en el cuadrante superior izquierdo.
Los dos casos en que la respuesta fue fuertemente negativa con valores ligeramente inferiores al nivel crítico, corresponden al ensayo en que, como se indicara anteriormente (Videla), la limitante fue la imposibilidad de usar el nitrógeno disponible en el suelo, por lo que el agregado del nutriente lo puede perjudicar.
Resumiendo, el método de JBT permitió estimar el potencial de producción del maíz hasta una concentración de 2900 ppm.
La PNPE permitió estimar el potencial de producción del maíz, aunque puede llevar a importantes errores cuando la planta no puede utilizar el N edáfico disponible.
La PNPE permitió predecir mejor la probabilidad de respuesta a la fertilización nitrogenada, pero la complementación de ambos métodos puede dar una precisión aún mayor que su uso en forma individual.
* Pasante Lic. Adm. Rural-UTN Rafaela