EVALUACIÓN DEL EFECTO DE LA VACUNA VIVA CONTRA LA BABESIOSIS Y LA ANAPLASMOSIS SOBRE EL DESARROLLO CORPORAL DE VAQUILLONAS HOLANDO ARGENTINO HASTA LA EDAD DEL PRIMER SERVICIO
Meds.Vets. Atilio Mangold, María Volpogni*, Ignacio Echaide, Susana Torioni de Echaide, Alberto Guglielmone e Ing.Agr. Félix Beltramino.
En los últimos años se observó una demanda creciente de vaquillonas Holando Argentino por parte de productores de las cuencas lecheras en expansión (Salta, Tucumán) y/o en desarrollo (Catamarca, Formosa) del subtrópico argentino, así como de los países limítrofes, especialmente Bolivia, Brasil y Paraguay. En toda esta región, la babesiosis y la anaplasmosis son enfermedades enzoóticas, causantes de importantes pérdidas en la producción pecuaria. Para el traslado de los bovinos provenientes de las áreas libres de estas enfermedades es conveniente que los mismos sean vacunados contra la babesiosis y la anaplasmosis a los efectos de prevenir pérdidas cuantiosas.
Las vacunas contra la babesiosis y la anaplasmosis se basan en microorganismos vivos que se presentan en forma refrigerada o congelada. En ambos casos las vacunas contienen cepas atenuadas de Babesia bovis y Babesia bigemina y Anaplasma centrale. Esta última especie es de escasa patogenicidad para los bovinos pero confiere inmunidad parcial contra el agente causal de la anaplasmosis, Anaplasma marginale.
Las vacunas vivas deben aplicarse en bovinos de 4 a 10 meses de edad, ya que la multiplicación en la sangre de los microorganismos vacunales no producen reacciones post-vacunales clínicamente visibles. Sin embargo, existen pocos antecedentes acerca del efecto sobre el crecimiento corporal de los bovinos vacunados. En estudios realizados en Argentina y en Uruguay se observó que la multiplicación de los organismos vacunales no influye negativamente en la ganancia de peso de las terneras Holando Argentino durante los 121 días posteriores a la vacunación; tampoco alteraba el desarrollo corporal ni testicular de los toritos Brangus durante un período de 13 meses después de la vacunación, ni afectaba el incremento de peso en toritos Hereford hasta los 154 días post-vacunación.
El presente estudio se realizó para obtener información sobre el efecto de la vacuna elaborada por el Laboratorio de la Asociación Cooperadora de la E.E.A. INTA Rafaela, sobre la ganancia de peso y sobre el desarrollo corporal de las terneras Holando Argentino, durante el período entre la vacunación y la edad del primer servicio.
Se utilizaron 52 terneras, 26 nacidas en la época de parición de otoño (Grupo I) y 26 en la primavera (Grupo II). Cada grupo de 26 terneras (G I y G II) se dividió en dos subgrupos iguales (G I A y G I B; G II A y G II B). Las 13 terneras de un subgrupo (G I A) se inocularon con la vacuna viva contra babesiosis y anaplasmosis, a los 4 a 6 meses de edad. Las 13 terneras del otro subgrupo (G I B), quedaron como controles no vacunadas. Igual tratamiento recibieron las terneras del G II. Sesenta días después de la vacunación se tomó una muestra de sangre de las terneras vacunadas para determinar la presencia de anticuerpos contra Babesia y Anaplasma. Los bovinos estuvieron sometidos a las mismas condiciones (manejo y nutrición) que se establecen en la E.E.A. Rafaela para la recría de las vaquillonas del tambo experimental.
Para evaluar el desarrollo corporal de los bovinos se utilizaron los siguientes parámetros: peso corporal, largo del cuerpo, altura y perímetro toráxico. La primera medición se realizó al nacimiento y luego se efectuaron con una frecuencia mensual hasta los 19 meses de edad para el G I y 21 meses el G II.
En las terneras vacunadas no se observaron efectos adversos adjudicables a la vacunación, en relación con las terneras testigo. Por otra parte, en todas las terneras vacunadas (grupos G I A y G II A) se determinaron anticuerpos contra B. bovis, B. bigemina y A. centrale, indicando una infección activa de los organismos vacunales.
En el Cuadro 1 se presentan las medias de los cuatro parámetros (peso, largo, alzada y perímetro toráxico) utilizados para evaluar el desarrollo corporal de las terneras, al momento de la vacunación y al final de la experiencia. No se detectaron diferencias entre las medias de los cuatro parámetros evaluados de las terneras vacunadas y de las no vacunadas.
Bajo las condiciones en que se desarrolló este estudio, la vacuna viva contra la babesiosis y la anaplasmosis producida por el Laboratorio de la Asociación Cooperadora de la E.E.A. INTA Rafaela, no afectaría el desarrollo corporal de las vaquillonas Holando Argentino, cuando la vacuna se administra entre los 4 y los 6 meses de edad.
CUADRO 1. Promedios de los parámetros utilizados para evaluar el desarrollo corporal (peso (kg), largo (cm), alzada (cm) y perímetro toráxico (cm)) de las terneras vacunadas y no vacunadas contra la babesiosis y la anaplasmosis al nacimiento, momento de la vacunación y final de la experiencia (servicio).
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VACUNADAS |
NO VACUNADAS |
||
G I A (n=139) |
G I B (n=13) |
|||
INICIAL |
FINAL |
INICIAL |
FINAL |
|
PESO |
111,5 |
303,3 |
107,7 |
303,9 |
ALZADA |
90,5 |
122,4 |
93,5 |
124,6 |
LARGO |
76,8 |
105,7 |
75,3 |
106,3 |
| G II (Primavera) |
|
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PERIMETRO |
111,2 |
161,4 |
109,3 |
162,2 |
PESO |
153,0 |
347,8 |
152,1 |
344,5 |
ALZADA |
103,3 |
127,2 |
103,1 |
128,1 |
LARGO |
87,7 |
111,7 |
86,2± |
112,5 |
PERIMETRO |
122,3 |
166,8 |
121,6 |
169,0 |
*Actividad privada