INTERACCIÓN DEL
FÓSFORO Y EL CALCIO EN LA PRODUCCIÓN
DE ALFALFA. DEPARTAMENTO LAS COLONIAS. 1997/98
Ings. Agrs. Hugo S. Vivas y María S. Guaita.
La mayor producción de materia seca (MS) de alfalfa por la aplicación de fósforo (P) y calcio (Ca) en la campaña 1996/97 condujo naturalmente a estudiar la relación de los dos factores con más detalle.
El P ha demostrado constituir un elemento crítico en el centro-este de la provincia de Santa Fe y es muy evidente que la producción de MS de alfalfa está condicionada por el mismo. Con respecto al encalado los resultados ratifican datos obtenidos por los autores en los años anteriores. Por el contrario, hasta el presente no se observaron respuestas relevantes en el centro-oeste de la provincia, con similares valores de pH lo que mostraría que el simple valor de pH no constituye por sí mismo un parámetro suficiente para definir la necesidad de encalar. Al respecto cabe aclarar que la bibliografía menciona que "en general" no es el pH el que produce un lento y pobre crecimiento de las plantas, sino los factores indirectos que se activan al modificarse el nivel de acidez, los que constituyen las verdaderas causas. En nuestro caso y hasta el presente lo es la disponibilidad de P.
El objeto de la presente investigación fue estudiar la interacción del P y el Ca en la producción de MS de alfalfa y la evolución del P extractable luego de la fertilización y del encalado en un suelo de mediano contenido en P.
El trabajo se llevó a cabo en un suelo Argiudol Serie Esperanza cuyos tenores de P oscilaron entre 15-20 ppm y el pH entre 5,9-6,0. Los niveles de P aplicados fueron 0, 40, 80 y 120 kg/ha en la forma de superfosfato triple de calcio y el de calcio fue de 1500 kg/ha en la forma de calcita micronizada y aperdigonada. Ambos se aplicaron al voleo y se incorporaron a 7-10cm con rastra de doble acción. Los tratamientos se distribuyeron en un diseño de bloques completos al azar en parcelas divididas con cuatro repeticiones. En esta ocasión se propuso optimizar el pH para alcanzar valores alrededor de 6,5-6,6 lo que se logró según lo previsto. Por lo tanto todos los tratamientos con P se establecieron con Ca y sin Ca.
La alfalfa utilizada fue Monarca SP INTA a razón de 15 kg/ha previamente inoculada. Las evaluaciones productivas se realizaron en ocho cortes en un período, como en la campaña anterior, con bastantes restricciones hídricas.
Los resultados presentaron diferencias significativas entre los tratamientos y los promedios de MS con P y Ca fueron superiores a sus similares sin Ca. En ambos casos los efectos fueron lineales y significativos. Las variaciones se pueden ver en el Gráfico 1. Bajo las condiciones de este ensayo la interacción P x Ca no fue de importancia, indicando que el efecto benéfico de la enmienda fue similar para todos los niveles de P.
GRÁFICO 1. Producción de alfalfa con diferentes dosis de P con y sin utilización de una enmienda cálcica. 1997/98.
Por un lado la mayor producción de MS con P sólo se atribuye a la oferta fácilmente accesible en el fertilizante fosfatado y por otro cuando al P se lo combina con Ca funcionando a un pH de 6,5-6,6 se adiciona la mayor disponibilidad del mismo por aumento de los iones positivos en la superficie radicular que facilitan la absorción de fosfatos.
En este punto es necesario diferenciar lo que significan las expresiones disponible y extractable. El primero corresponde al fosfato real que la solución del suelo cede a la planta en cantidades pequeñas pero en forma regular y permanente, mientras que el segundo es un índice que por extracción química en los análisis del suelo se lo utiliza para relacionarlo con la producción. Es funcional y positivo y se lo utiliza como herramienta de trabajo para el diagnóstico, pero no constituye la forma en que la planta lo absorve.
En esta investigación durante la primavera se evaluó el P extractable en todos los niveles fertilizados con y sin enmienda cálcica y se observó que el encalado no tuvo diferencias significativas con los tratamientos sin encalar (Gráfico 2). En los dos casos la respuesta fue lineal y significativa en función de los niveles de fertilización pero no respecto a la modificación de pH.
GRÁFICO 2. Producción de P extractable en la primavera con diferentes niveles de fertilizante fosfatado con y sin enmienda cálcica.
Las dos ecuaciones demostraron un gran ajuste y un valor del coeficiente lineal de 0,5, indicando que por cada kilogramo de P fertilizante agregado al suelo en el otoño se incrementa en 0,5 ppm el P extractable en la primavera. Estos resultados ratifican evaluaciones de años anteriores y son útiles para ajustar los niveles deseables en el suelo para un momento de alta producción de la pastura.
Los datos demuestran que la mayor producción de MS de alfalfa logrados con la combinación de P y Ca (Gráfico 1) no se pueden asociar con el diferencial del P extractable en la primavera (Gráfico 2). Por lo tanto se lo explicaría por la mayor disponibilidad del P en un nivel de pH alrededor de 6,5-6,6, que a través de las modificaciones químicas en la superficie radicular favorecería más absorción de los fosfatos posibilitando mayor producción de MS.
En condiciones de suelo medianamente provisto en P extractable la corrección del pH (de 5,9 a 6,5) mediante el encalado favoreció la mayor producción de MS de alfalfa en todos los niveles de fertilización y el incremento del P extractable en la primavera se relacionó con los niveles de fertilización en el otoño.