INTA Rafaela

EFECTO DE DIFERENTES SECUENCIAS DE CULTIVOS EN SIEMBRA DIRECTA CONTINUA SOBRE ALGUNAS PROPIEDADES EDAFICAS DE UN ARGIUDOL EN EL CENTRO-OESTE DE SANTA FE

Hugo Fontanetto y Oscar Keller

hfontanetto@rafaela.inta.gov.ar

 

Introducción.

La implantación de las pasturas y los cultivos en las explotaciones de leche y de carne de la región central de Santa Fe se realiza principalmente con sistemas que implican el laboreo del suelo, los que provocan la degradación del mismo (Fontanetto y Keller, 1998 ; Fontanetto y Vivas, 1998).

La siembra directa de pasturas es una práctica que evita dicha degradación, tiene ventajas operativas en relación a otras labranzas (Baumer, 1993 ; Fontanetto et al, 1997) y permite obtener producciones similares y/o superiores a los sistemas tradicionales (Fontanetto y Keller, 1998).

Existe poca información para la región referente a la acción de la siembra directa continua de alfalfa, verdeos y cultivos destinados a la producción de leche o carne, sobre algunas propiedades del suelo. Por lo expuesto, el objetivo del presente trabajo fue evaluar el efecto de distintas secuencias de cultivos bajo siembra directa continua sobre la evolución de diferentes parámetros edáficos.

Palabras clave: suelos, rotaciones, siembra directa.

 

Materiales y métodos.

La experiencia se realizó en el campo experimental de la EEA Rafaela del INTA, sobre Argiudoles Clases II (Mosconi et al, 1982). Las secuencias evaluadas fueron: 1- Alfalfa(3 años)-Avena(Av)-Sorgo Forrajero(SF)-Av-Maíz de segunda(Mz)-Av-SF-Av-Mz (9 cultivos en 7 años) y 2- Alfalfa(3 años)-Av-Moha-Alfalfa(3 años) (4 cultivos en 7 años) y cada una recibió dos dosis de fertilizante nitrogenado: 0 y 50 kg/ha por cada cultivo. La experiencia comenzó en marzo de 1991 (situación inicial) y las evaluaciones en las secuencias se realizaron en marzo de 1998/99.

El diseño experimental utilizado fue el de parcelas divididas dispuestas en bloques completos al azar con cuatro repeticiones, correspondiendo a la parcela principal el tratamiento de fertilización nitrogenada y a la subparcela las secuencias de cultivos. La dimensión de cada unidad experimental fue de 6 m de ancho por 20 m de longitud.

Las determinaciones que se efectuaron a dos profundidades del suelo fueron: cantidad de rastrojo (en g/100 g suelo), materia orgánica total (MOT, por Walkley-Black), materia orgánica joven (MOJ, por tamizado), materia orgánica vieja (MOV, por diferencia entre las dos anteriores) y fósforo extractable (P, por Bray I). Las determinaciones físicas fueron: distribución del tamaño de poros (DTP) discriminados en: grandes (mayores a 60 micras), medianos (entre 8 y 60 micras) y chicos (menores a 8 micras) ; infiltración acumulada de agua (I; Aranovici, 1955) y conductividad hidráulica saturada de la capa superficial 0-7,5 cm (Ks; Klute, 1965).

Se realizó el análisis de la varianza de las variables mencionadas para cada profundidad y para las que resultaron significativas, se efectuaron comparaciones múltiples de medias (Tukey 5 %).

 

Resultados y discusión.

La cuantificación de la evolución de las propiedades químicas del suelo con las dos secuencias de cultivos y las dosis de nitrógeno (N) en relación a la situación inicial, se detallan en la Tabla 1.

Luego de 7 años de siembra directa continua, las cantidades de rastrojo fueron modificadas significativamente por efecto de las secuencias en conjunto con las dosis de N50 para la primer capa de suelo (0-5 cm). Para la secuencia 2 las parcelas con N0 no difirieron de la situación inicial en ambas profundidades de suelo evaluadas, y sólo la dosis N50 en la capa 0-5 cm mostró un aumento del 21,5 % en relación a la situación original (Tabla 1).

Tabla 1. Valores de Rastrojo, de MOT, MOV, MOJ y P en la situación inicial y luego de 7 años con diferentes dosis de N y dos secuencias forrajeras (1 y 2).

TRATAMIENTO

Profundidad
Suelo (cm)

Rastrojo
(g/%)

MOT

MOV

MOJ

P
(ppm)

---------- % ----------

Situación Inicial

0-5

1,58 a

4,50 a

3,85 a

0,65 a

41 a

5-15

0,30 a

3,40 a

2,98 a

0,42 a

38 a

Secuencia 1

N0

0-5

1,92 b

5,90 b

3,95 a

1,95 b

37 ab

 

5-15

0,39 ab

3,85 b

2,90 a

0,95 b

35 ab

 

N50

0-5

2,13 b

6,34 c

3,92 a

2,42 c

36 ab

 

5-15

0,49 b

3,72 b

2,78 a

0,94 b

35 ab

Secuencia 2

N0

0-5

1,63 ab

4,84 a

3,72 a

1,12 b

38 ab

 

5-15

0,39 ab

3,52 a

2,78 a

0,74 b

34 ab

 

N50

0-5

1,81 b

5,15 b

3,92 a

1,23 b

34 ab

 

5-15

0,38 ab

3,60 a

2,86 a

0,74 b

32 b

MOT: materia orgánica total, MOV: materia orgánica vieja y MOJ: materia orgánica joven.
Medias de tratamientos y para cada profundidad con la misma letra y en sentido vertical,
no difieren estadísticamente entre sí (Tukey P<0,05).

Para la MOT se registraron incrementos significativos respecto a la situación inicial con la secuencia 1 en las dos profundidades de suelo y con los dos niveles de N ensayados. Con la secuencia 2 los aumentos se dieron sólo en la capa 0-5 cm y con N50, demostrando que el agregado de N incrementó la MOTa través de las mayores producciones de materia seca total producida por los cultivos. La secuencia 1 provocó mayores aumentos de la MOT que la 2 debido al mayor volumen de rastrojo producido y asimismo, de más alta relación C/N. Estas variaciones de la MOT se debieron al aumento de la MOJ, puesto que la MOV permaneció inalterable (Tabla 1)

Los niveles de P no difirieron entre las dos secuencias evaluadas pero sí entre la secuencia 2 y la situación inicial en la profundidad 5-15 cm, pudiendo deberse a la mayor extracción de P del suelo que provoca la alfalfa comparada con el maíz y el sorgo (Tabla 1).

Los poros grandes (Tabla 2) no fueron modificados por las dos secuencias evaluadas en relación a la situación inicial. En cambio los poros medianos y chicos se incrementaron con la secuencia 1 luego de los 7 años de siembra directa, no existiendo diferencias al comparar ambas secuencias entre sí.

Tabla 2. Distribución del tamaño de poros del suelo discriminado en grandes, medianos y chicos en porcentaje (%) con las dos secuencias de cultivos ensayadas y en la situación inicial.

TRATAMIENTOS

P O R C E N T A J E D E P O R O S

G r a n d e s

M e d i a n o s

C h i c o s

 

Prof (cm):

0-10

10-20

0-10

10-20

0-10

10-20

Situación Inicial

19,5 a

7,5 a

4,1 a

3,4 a

28,8 a

27,4 a

Secuencia 1

18,8 a

9,3 a

9,1 b

6,2 b

32,8 b

30,6 b

Secuencia 2

17,6 a

8,1 a

6,1 a

4,8 ab

29,3 a

29,9 ab

Medias de tratamientos y para cada profundidad con la misma letra en sentido vertical,
no difieren estadísticamente entre sí (Tukey P< 0,05).

La infiltración del agua en el suelo con la secuencia 1 registró incrementos luego de la primer hora de iniciada la medición respecto a la situación inicial. Esto se debería a la mayor cantidad de poros medianos y a la estabilidad de los mismos lograda en 7 años de siembra directa y con predominio de gramíneas. La secuencia 2, con dos cultivos de gramíneas registró valores algo superiores a la situación inicial, pero sin diferencias significativas. Esto demuestra el efecto benéfico de los sistemas radiculares de las gramíneas sobre la captación del agua por el suelo (Figura 1).

D.M.S: diferencia mínima significativa

En relación a la conductividad hidráulica saturada (Ks), se midieron mayores valores en la secuencia 1, presentando la secuencia 2 registros levemente superiores a la situación original. Asimismo, la situación inicial presentó los menores valores de Ks y la misma disminuyó en forma más marcada luego de la tercer hora en relación a las restantes secuencias (Figura 2). Esto indicaría una mayor destrucción de poros del suelo ante el flujo del agua y por ende una mayor inestabilidad de los mismos. Este comportamiento se debería a un estado poroso menos favorable en la situació inicial .

 

Conclusiones.

 

Bibliografía.

  1. Aranovici, V. 1955. Model study of ring infiltrometer performance under low initial soil moisture. Soil Sci. Soc. Am. Proc. 19: 1-6.
  2. Baumer, C. 1993. La siembra directa en la producción de forrajes. Sextas Jornadas Ganaderas de Pergamino. Actas: 119-139.
  3. Fontanetto, H. ; S. Gambaudo ; O. Keller ; W. Hein y J. Romera. 1997. Siembra Directa de especies forrajeras. CERSAN, INTA EEA Rafaela. Curso Regional de Producción Lechera. AER Galvez, 7 de agosto de 1997. Módulo 1: Producción de Pasturas. 16 pp.
  4. Fontanetto, H. y O. Keller. 1998a. Evolución de propiedades físicas y químicas del suelo con diferentes secuencias de pasturas y cultivos en siembra directa. Reunión Técnica sobre "Viabilización de la Siembra Directa en Sistemas Mixtos de Producción". PROCISUR-INIA. INIA La Estanzuela, Colonia, Uruguay, 22 al 24 de abril de 1998. Resúmenes: 5-7.
  5. Fontanetto, H. y O. Keller. 1998b. La siembra Directa de Forrajeras en el Centro de Santa Fe. In. Siembra Directa. S.A.G.P. y A., I.N.T.A.:287-299. Editorial Hemisferio Sur. Buenos Aires (Argentina).
  6. Fontanetto, H. y H. Vivas. 1998. Labranzas en el centro de Santa Fe. In. Siembra Directa. S.A.G.P. y A., I.N.T.A.:275-286. Editorial Hemisferio Sur. Buenos Aires (Argentina).
  7. Klute, G. R. 1965. Laboratory measurements of hydraulic conductivity of saturated soil. In C. A. Black (ed). Methods of Soil Analysis, Part I. Agronomy 9: 210-221, Am. Soc. of Agron., Madison, Wis.
  8. Mosconi, F. ; N. Hein y J. Panigatti. 1982. Mapa detallado de suelos de la Estación Experimental Regional Agropecuaria Rafaela (Santa Fe). INTA, EERA Rafaela. Publicación Miscelánea Nº 13, 36 pp.

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