INTA Rafaela
FACTORES
QUE LIMITAN LA OBTENCION DE
ANIMALES LECHEROS DE REEMPLAZO
Félix Beltramino y June Thomas.1.
1UNL Esperanza (Sta.Fe)
fbeltramino@rafaela.inta.gov.ar
Resumen.
Durante el último decenio se ha registrado en Argentina una disminución en el número de tambos y un aumento en el número de vacas/plantel, en la producción por vaca y en la producción total, pero no se ha logrado incrementar el tamaho de la población bovina lechera. Para analizar porque no aumentaba la población, se desarrolló una simulación partiendo de que la probabilidad de obtener una vaquillona de reemplazo es un evento binomial producto de tres eventos independientes: 1) que la madre sea apareada para obtener una cria de reemplazo; 2) que la madre tenga una cría y la cría sobreviva (Tasa Reproductiva Neta -TRN), y 3) que la cría sea hembra. En la simulación se varió el tamaño del plantel (de 50 a 150 vacas), la vida útil de las vacas (de 2,5 a 5 lactancias) y la TRN (de 0,70 a 0,85) y se calculó la probabilidad de lograr el número de reemplazos para mantener o aumentar el tamaño de los planteles de tambo. El trabajo permite concluir que para producir excedentes de vaquillonas (para venta o crecimiento genuino) en los planteles lecheros se debe lograr: 1 ro) aumentar la longevidad de las vacas; y 2do) aumentar la Tasa Reproductiva Neta.
Palabras clave: Tasa reproductiva neta, longevidad, vaca lechera, reemplazos.
Introducción.
Durante el último decenio se ha registrado en Argentina una disminución en el número de tambos y un aumento en el número de vacas/tambo, lográndose además un incremento del 50% en la producción total nacional de leche (MAGIC, 1995; MAA, 1997, SAPyA, 1996). Esto último fue consecuencia de progresos logrados en la producción individual de las vacas (MAGIC, 1995), porque no se ha observado crecimiento alguno del rodeo lechero nacional.
Las causas de la falta de crecimiento del rodeo nacional son variadas, pero se mencionaran dos hechos importantes ocurridos durante el período citado y que han incidido a nivel de explotación individual: el primero es la estabilidad monetaria, que obligó a la reconversión productiva (cuantitativa) de las empresas pecuarias, y el segundo es la globalización de la economía, que generó nuevas exigencias del mercado (cualitativas) sobre la producción primaria. Este proceso resultó en un mejoramiento cualitativo de los planteles a costa de su crecimiento.
Revertir la falta de crecimiento y/o lograr excedentes para venta, depende de dos factores que condicionan la tasa de reemplazos: la eficiencia reproductiva y la longevidad. El objeto de este trabajo fue cuantificar, en tambos de distinto tamaño, la influencia de estos factores sobre la posibilidad de lograr los reemplazos para mantener o generar excedentes en el rodeo lechero.
Materiales y métodos.
La probabilidad de obtener en un plantel una vaquillona de reemplazo de cualquier vaca en un año dado es la probabilidad de un evento binomial. Este evento es, a su vez, el producto de tres eventos independientes: 1. que la vaca sea apareada para obtener una cria de reemplazo (con probabilidad igual a (1-K), donde K = proporción de vacas en el plantel apareadas para otro uso, vg: lograr excedentes); 2. que la vaca tenga una cría y la cría sobreviva hasta la pubertad (con probabilidad TRN, donde TRN se define como la Tasa Reproductiva Neta del plantel); 3. que la cría sea una hembra funcional (con probabilidad H).
La probabilidad de obtener una vaquillona de reemplazo de cualquier vaca en el plantel sera el producto de las probabilidades de estos tres eventos: p = (1-K) (TRN) (H)
La probabilidad de obtener n vaquillonas en un plantel de N vacas es entonces simplemente la correspondiente probabilidad binomial:

La probabilidad de obtener ai menos el número de vaquillonas requeridas (n) es la suma de probabilidades para todos los valores iguales o mayores a n:

donde,
n = N / L, siendo N= tamaño del plantel, y
L= número de lactancias por vaca.
Se desarrolló una simulación en Fortran basada en estos algoritmos y en el proceso de cálculo de probabilidades de lograr el número de reemplazos necesarios [ P ], se consideraron situaciones alternativas variando el tamaño del plantel (de 50 a 150 vacas, creciendo de a 25 vacas), la vida útil (VU) de las vacas (de 2,5 a 5 lactancias, con incrementos de 0,5), la TRN (del 70 al 85 %, con aumentos del 5%), y la posibilidad de generar excedentes (K, variando de 0 al 20%), tal que si [1-K ]=1,0 implica que todas las hembras serán reemplazos en un tambo de tamaño constante y si [1-K]= 0,8, el 80% de las crías hembras serán reemplazos del plantel y el 20% restante serán excedentes.
Estadísticas del MAGIC (1995) permiten estimar, para la provincia de Santa Fe, una cifra promedio de 95 vacas/plantel, el que varia para los departamentos de la cuenca central entre 75 y 115 vacas. Información procesada de 24.076 registros de lactancias del centro oeste de Santa Fe (Soc.Rural de Rafaela, 1988) da una VU de 2,94 lactancias/vaca, mientras Mac Donald (1988) informa de valores superiores a las 4 lactancias para Nueva Zelandia.
Danell (1977) informa de una TRN del 85% para poblaciones bovinas europeas; en este trabajo se adoptó ese valor como alternativa de máxima basado en las diferencias en tamaño de explotación, sistemas de manejo, y sanidad de los rodeos.
Resultado y discusión.
En los cuadros siguientes, una probabilidad [P = 1,0] significa que todos los años se logran los reemplazos, y una [P = 0,90] equivale a que dispondremos de las vaquillonas suficientes en 9 de cada 10 años. La discusión de los resultados se inicia considerando el efecto del tamaño del plantel, continúa con una comparación de los efectos de la vida util versus la tasa reproductiva y finaliza con un análisis de los porcentajes de vaquillonas disponibles para crecimiento o venta.
Efecto del Tamaño del plantel: en el Cuadro 1 se muestran los resultados asumiendo que todas las vaquillonas se destinarán a producir reemplazos del plantel en un número igual o superior a lo necesario.
Cuadro 1. Tamaño minimo del tambo para lograr vaquillonas en número igual o superior a lo requerido para reemplazos (con K=0)
Vida util |
P = 0,95 |
P = 0,99 |
||||||
0,70 |
0,75 |
0,80 |
0,85 |
0,70 |
0,75 |
0,80 |
0,85 |
|
3 |
-- |
-- |
-- |
100 |
-- |
-- |
-- |
-- |
3,5 |
-- |
100 |
50 |
50 |
-- |
-- |
100 |
75 |
4 |
50 |
50 |
50 |
50 |
125 |
75 |
50 |
50 |
4,5 |
50 |
50 |
50 |
50 |
75 |
50 |
50 |
50 |
Se requiere al menos un plantel de 100 vacas con una buena TRN (0,85) para tener la cantidad suficiente de reemplazos en 9 % de cada 10 años cuando la VU de las vacas no supera las tres lactancias. Si esta llega a las 3 % sería suficiente una TRN de 0,75; con esa VU y TRN algo mayores se logran los reemplazos necesarios en tambos de sólo 50 vacas. Cuando la VU llega a 4 lactancias, el efecto del tamaño del plantel es nulo. Considerando el tamaño, ya citado, de nuestros planteles lecheros se puede asumir que no es un factor de gran incidencia en la producción de vaquillonas.
Los efectos combinados de la Vida Util y la Tasa Reproductiva Neta se comparan en el Cuadro 2 para el caso de un plantel de 100 vacas donde todas las vaquillonas producidas se destinan como reposición para mantener el plantel.
Cuadro 2. Probabilidad de obtener reemplazos en un tambo de 100 vacas
Vida útil |
Reemplazos necesarios |
P=Probabilidad
de logro de reemplazos |
|||
0,70 |
0,75 |
0,80 |
0,85 |
||
2,5 3 3,5 4 |
40 33 28 25 |
0,11 0,51 0,90 0,98 |
0,23 0,77 0,96 0,99 |
0,41 0,98| 0,99 1,00 |
0,60 0,96 1,00 1,00 |
Este cuadro muestra que, si el tambo tiene una VU promedio de tres (3) lactancias, para mantener el rodeo se necesita una TRN del 85%. Tres lactancias es la VU promedio en los tambos del C.O. de Santa Fe (Soc.Rural de Rafaela, 1998) y, como se ilustra en la segunda fila del cuadro, la TRN es determinante en el logro de los reemplazos necesarios: una TRN del 70% permite lograrlos en sólo 5 de cada 10 años, mientras que con una TRN del 85% siempre se alcanzan. Un productor con un plantel de esta VU y una buena TRN puede liegar a optimizar el uso de vientres para otros propósitos (cruzamiento o venta de vaquillonas al parir) si está dispuesto -en algun año- a comprar y recriar terneras. Sin embargo, si se logra aumentar la VU, la incidencia de la TRN es menor. Con una VU de 3,5 lactancias estas diferencias en TRN se manifiestan en la posibilidad de tener un número insuficiente de vaquillonas en sólo uno de cada diez años, y con una VU de 4 lactancias, la TRN deja de ser un factor limitante. Esto se debe a que con una mayor vida media del plantel se requiere un menor número de reemplazos.
Para visualizar la factibilidad de aumentar en forma genuina el tamaño del tambo o generar excedentes para la venta de vaquillonas, en el Cuadro 3 se muestran las alternativas para el caso de un tambo de 100 vacas.
Cuadro 3. Porcentaje minimo de excedentes de vaquillonas en un plantel de 100 vacas
Vida útil |
Excedente
de vaquillonas (%) |
|||
0,70 |
0,75 |
0,80 |
0,85 |
|
3 3,5 4 4,5 |
-- -- 5 10 |
-- 0 10 20 |
-- 5 15 20 |
0 10 20 20 |
Nota: (---) no produce cantidad suficiente de reemplazos
La VU sería un componente principal para disponer de un excedente de vaquillonas. Sólo a partir de una VU de 3,5 lactancias, y condicionado a lograr buenas TRN, sería posible disponer de vaquillonas para la venta, que alcanzaría en el mejor de los casos al 10% de los reemplazos. Con 4 lactancias siempre habría excedentes (entre el 5 y el 20%), y su porcentaje estaría directamente asociado a la TRN. Cuando un productor tambero vende vaquillonas sin haber logrado los parámetros de VU y TRN necesarios, afectará la productividad de su rodeo.
Este trabajo muestra que un incremento de la longevidad (VU) no es únicamente de interes para disminuir los costos de depreciación, lograr aumentos de la producción (vía edad/madurez) e incrementar la posibilidad de selección (Rendel y Robertson, 1950), sino que es uno de los factores más importantes en el crecimiento de los planteles lecheros. La posibilidad de aumentar la VU existe: en el hemisferio norte la VU promedio es de 3,07 lactancias /vaca, pero varía de 2,5 en Italia a 3,8 en Irlanda (World-Wide Sires Inc., 1996) y en Nueva Zelandia, donde el sistema de producción estacionado obliga a descartar todas las vacas con problemas reproductivos, se logran valores promedio superiores a las 4 lactancias (MacDonald, 1989).
Conclusión.
Referencias bibliográficas.