CLOSTRIDIOS GASÓGENOS EN LECHE: INFLUENCIA DEL USO DE SILAJE DE ALFALFA Y DE LA LIMPIEZA DE LA UBRE
Mónica Gaggiotti; Luis Romero; Miguel Taverna; Luis Calvinho y Oscar Bruno.
mgaggiotti@rafaela.inta.gov.ar
Resumen
El nivel de clostridios gasógenos en leche depende del tipo de forraje utilizado, del medio ambiente y de las condiciones de higiene durante el ordeño. El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de sistemas de alimentación, incluyendo dos formas de manejo del forraje de alfalfa durante el secado para la confección de silo (sin juntar vs. juntando andanas) y de dos métodos de higiene pre-ordeño (lavado y secado vs. lavado de pezones) sobre la presencia de clostridios gasógenos en leche. Se compararon 3 sistemas de alimentación (pastura de alfalfa todo el día, pastura de alfalfa medio día y silaje con diferentes niveles de contaminación por esporos de clostridios gasógenos medio día). La comparación entre promedios de cada tratamiento se realizó por el test de Tuckey (p<0,05). Existió una marcada influencia del manejo de forraje de alfalfa durante el secado (sin juntar vs. juntando andanas) en el nivel de contaminación de los silajes (784 vs. 2.781 esporos/g respectivamente). La comparación de los sistemas de alimentación no detectó diferencias significativas para el NMP de esporos/100ml de leche, pero si entre sistemas de preparación de ubre, concluyéndose que la higiene pre-ordeño influyó en la cantidad de esporos de clostridios gasógenos, independientemente del tipo de alimento utilizado.
Palabras claves: clostridios gasógenos, silaje alfalfa, leche.
Introducción:
Los clostridios gasógenos son agentes bacterianos que actúan en quesos de pasta dura y corteza sólida (Gouda, Swis, Emmental, Grana, Eddan, Gruyere, Provolone, quesos procesados trozados y envasados) produciendo fermentación ácida-butírica, lo que se traduce en una hinchazón tardía (debido a la producción de anhídrido carbónico e hidrógeno) y en gusto y olor desagradable por la presencia de ácido butírico. Son bacterias anaerobias que para protegerse de condiciones adversas a su desarrollo (temperatura, presencia de oxígeno, etc.) esporulan. Cuando las condiciones son favorables germinan y se multiplican.
Si bien el suelo es el hábitat primario de los esporos de clostridios se considera que el tracto intestinal de los animales es un ambiente idóneo para su presencia (debido a la ingestión de forraje contaminado con tierra, en particular el forraje conservado en forma de silaje). Los esporos de clostridios encuentran en el silo un ambiente ideal para su desarrollo. Cuando el proceso de eliminación del oxígeno es lento, se produce una elevación de la temperatura y cuando alcanza los 35-40ºC se crea un ambiente óptimo para que germinen.
El nivel de contaminación de la leche por clostridios depende del número de esporos presentes en el forraje usado en la alimentación de las vacas, del medio ambiente que rodea a la sala de ordeño y de las condiciones de higiene durante el mismo (Henry, 1977; Coussi, 1998 y Bertisson et al, 1996). Si bien existen en la industria algunas medidas para reducir el número de esporos en leche destinada a la elaboración de quesos de pasta dura, su implementación es costosa y la eficacia limitada (Lodi y Carini, 1980; Bottazi, 1983; Carini, 1983; Bragadir, 1983). Por este motivo, se deben tratar de establecer prácticas de prevención que permitan reducir la contaminación (Emaldi et al., 1977; Coussi, 1998).
En algunos países europeos se establecieron criterios de aceptación de ensilajes en función de los niveles de contaminación para ser utilizados en la alimentación de vacas cuya leche se destina a la elaboración de quesos de pasta dura. Los italianos propusieron que un silaje con menos de 100 esporos/g es de calidad óptima; entre 100 y 1.000 esporos/g es de buena calidad; entre 1.000 y 10.000 esporos/g es de mala calidad y más de 10.000 esporos/g es de calidad pésima (Bottazzi, 1983).
Ensayos realizados en la EEA Rafaela del INTA indican que los niveles de contaminación con esporos de clostridios gasógenos en ensilaje son altos; que los silajes tipo puente presentaron mayor número de esporos que los tipo bolsa (45% de la muestras de silos puente con más de 10.000 esporos/g mientras que en los silos bolsa menos de un 10% de las muestras superaron ese valor ) y que los niveles de contaminación en los ensilajes de alfalfa (43% de las muestras con valores entre 1.000 y 10.000 esporos/g) podrían producir inconvenientes en la elaboración de quesos de pasta dura (Taverna et al., 1997).
El objetivo del presente trabajo fue probar dos formas diferentes del manejo del forraje de alfalfa durante el secado para la confección de silajes y evaluar la presencia de clostridios gasógenos en leche de vacas alimentadas con ellos, utilizando dos métodos de higiene pre-ordeño.
Materiales y métodos.
El trabajo se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria durante el período 97/98.
Se confeccionaron dos silos bolsa de alfalfa con diferente manejo del forraje durante el secado: sin juntar andanas (S1) y juntando andanas (S2), inmediatamente antes del picado usando correctamente el rastrillo.
Se realizó un ensayo, durante 8 semanas (desde el 3 de mayo hasta el 27 de junio de 1998), utilizando un diseño completamente al azar con 18 vacas Holando Argentino asignadas en grupos de 3 a los siguientes tratamientos (T):
El suministro de silaje a las vacas de los tratamientos T2 , T4 y T6 se realizó, diariamente, en corrales entre el ordeño de la tarde y el de la mañana.
El secado se realizó con toallas de papel descartables.
Semanalmente se evaluaron las características fermentativas: pH y nitrógeno amoniacal (NH3/NT) de los ensilajes y las nutritivas: materia seca (MS), proteína bruta (PB), fibra detergente neutro (FDN), fibra detergente ácido (FDA), digestibilidad de la materia seca (DMS), nitrógeno insoluble en detergente ácido (NIDA/NT) y energía metabólica (EM) y la presencia de clostridios gasógenos en los forrajes.
El muestreo de leche se realizó semanalmente y en la mezcla del ordeño de la mañana y de la tarde de cada tratamiento se evaluó la presencia del clostridios gasógenos utilizando la técnica del número más probable (NMP) según Annibaldi, 1969.
La información se analizó teniendo en cuenta los criterios de aceptación de leche para la elaboración de quesos según el NMP de esporas de clostridios gasógenos utilizado Bottazzi (1983).
Criterio de evaluación
Niveles de contaminación en leche (esporos/l) |
Valoración (calidad) |
<200 |
Ausencia de hinchazón en quesos |
200-1.000 |
Algunos casos de hinchazón en quesos |
>1.000 |
Hinchazón generalizada |
La comparación entre promedios del NMP de esporos de cada tratamiento se realizó por el test de Tukey (p<0,05).
Resultados y discusión.
En la tabla 1 se presentan las características nutritivas y fermentativas de los ensilajes bolsas de alfalfa confeccionados con diferente manejo del forraje durante el secado, promedio de 8 semanas de evaluación y en el gráfico 1 se muestran los niveles de contaminación por clostridios gasógenos de los ensilajes estudiado.
Tabla 1: Características nutritivas y fermentativas de ensilajes bolsa de alfalfa confeccionados con diferente manejo del forraje durante el secado (promedio de 8 semanas de evaluación).
PARÁMETRO |
TRATAMIENTO |
|
Sin juntar andanas (S1) |
Juntando andanas (S2) |
|
| MS (%) | 51,3m 11,15 |
52,9m 9,49 |
| Cenizas (%) | 10,2m 0,64 |
11,4m 1,90 |
| PB (%) | 21,5m 1,58 |
21,3m 0,83 |
| FDN (%) | 43,1m 5,34 |
47,6m 7,38 |
| FDA (%) | 34,4m 4,41 |
40,5m 7,85 |
| DMS (%) | 62,1m 3,43 |
57,4m 6,12 |
| NIDA/NT( %) | 15,6m 6,53 |
18,9m 6,85 |
| EM (Mcal/kg MS) | 2,2m 0,12 |
2,1m 0,22 |
| pH | 4,8m 0,28 |
5,7m 1,43 |
| NH3/NT % | 9,9m 3,30 |
15,6m 6,91 |
El análisis de la información indica que al juntar las andanas de forraje se pierden más hojas, lo que se traduce en un aumento de la FDN y la FDA y una disminución de la DMS y de la EM y que las características fermentativas del silaje confeccionado sin juntar las andanas fueron mejores (menor pH, menos NH3/NT).

Gráfico 1: Comparación de los niveles de contaminación con clostridios gasógenos (número más probable -NMP- de esporos/g) de ensilajes bolsa de alfalfa confeccionados con diferente manejo de forraje durante el secado (S1: sin juntar andanas y S2: juntando andanas).
Los promedios fueron: 784 esporas/g para S1 y 2.781 esporas/g para S2. El análisis estadístico indica diferencias significativas entre tratamientos.
Los resultados muestran que al juntar las andanas se incorpora más tierra al forraje y se obtiene un silaje con niveles de contaminación más altos y peligrosos para la elaboración de quesos de pasta dura según el criterio de evaluación italiano.
La comparación de los alimentos (pastura vs. pastura y silaje con diferentes niveles de contaminación) no detectó diferencias significativas para el NMP/100ml de leche entre tratamientos (T1+T2: 246 esporos/100ml, T3+T4: 343 esporos/100ml y T5+T6: 353 esporos/100ml); información que no coincide con lo hallado por otros autores, debido a que la contaminación de leche con clostridios se la asocia al uso del ensilaje en la alimentación (Bertilsson et al., 1996; Coussi, 1988). La comparación entre sistemas de higiene pre-ordeño (lavado vs. lavado y secado de pezones) detectó diferencias significativas (p<0,05) para el NMP/100ml de leche entre tratamientos (T1+T3 +T5: 491 esporos/100ml y T2 + T4 +T6: 137 esporos/100ml), información que confirma los trabajos de Henry, 1977 y Bertilsson et al., 1996).
En el gráfico 2 se muestran los valores promedios del NMP/100ml de leche de esporos de clostridios gasógenos para los distintos tratamientos (T1, T2, T3, T4, T5 y T6).
-Nivel que produce hinchazón generalizada en quesos.
Letras distintas indican diferencia estadísticamente significativas entre tratamientos.

Gráfico 2: Valores promedios del número más probable -NMP- de esporos de clostridios gasógenos/100ml de leche para los distintos tratamientos evaluados.
Los altos niveles de contaminación con esporos de clostridios encontrados en la pastura (similar en la mayoría de los muestreos a los del silaje S1, confeccionado sin juntar andanas, con un promedio de 938 esporos/g) se atribuyen a las condiciones climáticas del período de evaluación (muchos días de lluvia y días nublados con alta humedad relativa). Esto favoreció que la pastura y los animales se contaminaran y que no se pudieran detectar diferencias significativas entre sistemas de alimentación.
Conclusiones.
En función de los resultados obtenidos en este trabajo se puede considerar que:
Bibliografía.