EFICACIA
DE UNA COMBINACIÓN DE ESPIRAMICINA Y SULFATO DE NEOMICINA
COMO TRATAMIENTO INTRAMAMARIO DE VACA SECA
Héctor Tarabla, Luis Calvinho y Vilma Canavesio
Resumen
El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de la administración de una combinación de espiramicina y sulfato de neomicina aplicada por vía intramamaria al secado sobre la incidencia de infecciones intramamarias (IIM) con patógenos mayores causantes de mastitis en el período seco y su prevalencia al parto. Se utilizaron 62 vacas Holstein pertenecientes a dos establecimientos del área oeste de Santa Fe, Argentina. Los animales se aparearon de acuerdo al número de lactancia y distribuyeron al azar en dos grupos experimentales. El Grupo 1 (G1) recibió una dosis única de 1.200.000 UI de espiramicina y 100 mg de sulfato de neomicina por cuarto y el Grupo 2 (G2) permaneció como testigo sin tratamiento. Los resultados bacteriológicos fueron comparados estadísticamente por medio de la prueba Exacta de Fischer. No hubo diferencias significativas entre ambos grupos en la prevalencia de IIM al final de la lactancia (G1= 12,9 %, G2= 9,7 %). La incidencia de infecciones durante el período seco fue mayor (p < 0,05) en el G2 (19,4 %) que en el G1 (3,2%). Luego del parto se observó que el G1 (3,2 %) tenía una prevalencia de IIM significativamente inferior (p < 0,01) al G2 (25,8 %).
Palabras clave: tratamiento de vaca seca, antibiótico.
Introducción.
Aunque el tratamiento de las infecciones subclínicas puede hacerse durante la lactancia, su realización en el momento del secado es más ventajoso porque se puede usar una dosis más alta de antibióticos con un mayor margen de seguridad, la droga es retenida en la ubre durante un período más largo, la tasa de curación es mayor y el riesgo de contaminar la leche con residuos antibióticos es menor (Nickerson et al, 1999, Tarabla, 1990). La terapia de vaca seca es una parte integral de los programas de control de mastitis desde hace más de 30 años (Neave et al, 1966). Su aplicación contribuye significativamente en el control de los patógenos contagiosos (Smith, 1983), en la producción de leche de mejor calidad (Barkema et al, 1998, Khaitsa et al, 1998, Tarabla y Dodd, 1989) y en la obtención de beneficios económicos subsecuentes (Allore and Erb, 1998). Sin embargo, la formulación y los principios activos utilizados en la elaboración de quimioterápicos son muy variados y pueden tener eficacias disímiles (Tarabla et al, 1991, Vitulich et al, 1994, 1996) llegando en algunos casos a no existir diferencias entre el tratamiento de infecciones subclínicas con determinados antibióticos y la tasa de curación espontánea de los casos no tratados (Wilson et al, 1999). La espiramicina logra una buena distribución en la glándula, ya sea administrada por vía intramamaria o parenteral, mientras que la neomicina es el antibiótico más utilizado en combinaciones de drogas debido a su amplio espectro antibacteriano (Ziv, 1980a). Ambas drogas tienen una alta afinidad por las proteínas del tejido mamario y una baja tasa de absorción, lo que explica en parte su permanencia relativamente prolongada en la glándula (Ziv, 1980b). En el país, la aplicación de ambos antibióticos en forma intramamaria e intramuscular han demostrado ser efectivas en el tratamiento de mastitis clínicas (Calvinho et al, 1988). El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de la administración de una combinación de espiramicina y sulfato de neomicina aplicada por vía intramamaria al secado sobre la incidencia de infecciones intramamarias (IIM) con patógenos mayores de mastitis en el período seco y su prevalencia al parto.
Materiales y métodos.
Se utilizaron 62 vacas Holando Argentino pertenecientes a dos establecimientos de las áreas de Rafaela y Lehmann (Santa Fe). Los animales se distribuyeron en dos grupos de igual n, apareados de acuerdo al número de lactancia. Cada animal de los pares así formados fue distribuido en uno de los dos grupos experimentales. El Grupo 1 recibió una dosis única de una formulación comercial de 1.200.000 UI de espiramicina y 100 mg de sulfato de neomicina en base de liberación lenta (Speciorlac, Merial) por cuarto y el Grupo 2 permaneció como testigo sin tratamiento.
Los muestreos bacteriológicos se efectuaron en los períodos presecado y posparto (dentro de los 7 días anteriores al secado y los 7 días posteriores al parto respectivamente). En cada período y con un intervalo de 48 horas se tomaron muestras de 8-10 ml de leche por cuarto en forma individual y aséptica. Se consideró un animal como infectado cuando se aisló el mismo patógeno mayor del mismo cuarto mamario en ambas muestras. Los resultados bacteriológicos fueron comparados estadísticamente por medio de la prueba Exacta de Fischer.
Resultados y discusión.
La evolución de las IIM durante el ensayo se presentan en el Cuadro 1.
Cuadro 1 : Infecciones intramamarias presentes al secado y al parto en los Grupos 1 (espiramicina y sulfato de neomicina, n= 31) y 2 (testigo, n= 31).
Grupo |
Infecciones intramamarias |
|||||||
Secado |
Parto |
|||||||
Nuevas |
Persistentes |
Total |
||||||
n |
% |
n |
% |
n |
% |
n |
% |
|
G1 |
4 |
12,9 |
1 |
3,2 |
0 |
0,0 |
1 |
3,2 |
G2 |
3 |
9,7 |
6 |
19,4 |
2 |
6,5 |
8 |
25,8 |
Aunque muchos autores publicaron tasas de curación basadas en cuartos infectados, esto puede ser engañoso porque los cuartos mamarios de una misma vaca no son ni biológica ni estadísticamente independientes. Además, las tasas de curación para vacas son generalmente mucho más bajas y desde el punto de vista de la toma de decisiones para el control de la enfermedad, la medida más práctica es la prevalencia de vacas infectadas y no la de cuartos (Erskine, 1994). En el presente ensayo no hubo diferencias significativas entre ambos grupos en la prevalencia de vacas con IIM al final de la lactancia (p = 0,500). Estas IIM al momento del secado fueron causadas por Staphylococcus aureus (G1= 2, G2= 0), Streptococcus dysgalactiae (G1= 1, G2= 2) y Streptococcus uberis (G1= 0, G2= 1) mientras que en un caso con mastitis clínica en el G1 no se aisló patógeno alguno. Este caso clínico recibió el tratamiento de secado como única terapia
La incidencia de IIM durante el período seco fue menor en el G1 que en el G2 (p < 0,05). Estos resultados coinciden con los hallados anteriormente utilizando otro quimioterápico (Tarabla et al, 1998) y permitirían la regeneración del tejido dañado y una reducción de los casos de mastitis clínicas al parto (Nickerson, 1991). Las nuevas infecciones fueron debidas a S. aureus (G1= 1, G2= 3), Streptococcus dysgalactiae (G1= 0, G2= 2) y Streptococcus uberis (G1= 0, G2= 3).
Consecuentemente con la menor frecuencia de nuevos casos durante el período seco, luego del parto se observó que el G1 tenía una prevalencia de IIM significativamente inferior al G2 (p < 0,01). El tratamiento fue eficaz en las tres IIM presentes al secado en el G1, mientras que el caso clínico había remitido totalmente sus síntomas y no se aisló organismo alguno en el posparto. Por otra parte, hubo una cura espontánea en el G2, sobre un total de cuatro infecciones. El escaso número de IMI presente al momento del secado en este trabajo no permite obtener mayores conclusiones al respecto. La razón IIM presente al secado/ IIM ausente al parto, para las diferentes etiologías, fue : S. aureus (G1= 2/2, G2= 0/1) y St. dysgalactiae (G1= 1/1, G2= 1/2).
El desarrollo de cualquier programa de control de mastitis debe considerar dos puntos fundamentales : a) la prevención de nuevas IIM y b) la eliminación de las infecciones existentes (Bramley y Dodd, 1984). El tratamiento al secado con una combinación de espiramicina y sulfato de neomicina aplicada por vía intramamaria redujo significativamente la incidencia de IIM durante el período seco y su prevalencia al parto.
Agradecimientos.
Al Dr. Carlos Castillo y a los Sres. Juan Borgnino, Miguel Marín y Oscar Warnke.
Referencias.